Libros:
“Historia Universal” Séptima Edición. Autores: Gómez Navarro, Gárgara, González, López, Pastoriza, Portuondo. Editorial Pearson Addison Wesley.
“Historia Universal”. Autor: Gómez Navarro, et al. Editorial Addison Wesley Longman.
“Historia del mundo contemporáneo”. Autores: Fernández, Gómez, Martín, Robledo, Sánchez, Torres. Editorial Mc. Graw Hill.
“El mundo moderno y contemporáneo”, Del siglo XX a los albores del siglo XXI. Quinta Edición. Autor: Gloria M. Delgado de Cantú. Editorial Pearson Prentice Hall.
Gran Enciclopedia Universal. Editorial Reymo.
Gran Enciclopedia Ecisa, Ediciones Culturales Internacionales.
Tesis Doctoral “Las Guerras de la EXyugoslavia: Información y Propaganda”. Autor María Teresa González San Ruperto.
“Historia del Mundo Contemporáneo” 1900-2001. Autor Daniel R. Broker. Editorial Pearson Prentice Hall.
“El Derrumbe del Poder Soviético”. Autor Luis Corvalán López
Páginas de Internet:
http://es.wikipedia.org/wiki/
http://redescolar.ilce.edu.mx/
www.monografias.com
www.bbc.co.uk/spanish/
http://es.encarta.msn.com/
http://www.elhistoriador.com.ar/articulos/mundo/la_caida_del_muro.php
www.aguaron.net/guerragolfo/
http://members.fortunecity.es/jesarb/guerra_del_golfo.htm
http://www.historiasiglo20.org/FGF/fin2.htm,
http://www.embacubalebanon.com/cienhorascap17.html,
sábado, 30 de agosto de 2008
ESCUELA DE CIENCIAS DE LA COMUNICACIÓN
MATERIA:
COMUNICACIÓN Y CULTURA EN
LA ERA DE LA INFORMACIÓN
TRABAJO DE INVESTIGACIÓN
“EL SISTEMA MUNDIAL UNIPOLAR”
LA CAÍDA DEL MURO DE BERLÍN
EL DERRUMBE DE LA UNIÓN SOVIÉTICA
EL GOLFO PÉRSICO
LA CRISIS BALCÁNICA
ALUMNOS:
SANDRA DENISSE AGUILERA CALZADA
YASMÍN JOSENDE CASTILLO
IVETTE GONZÁLEZ IGLESIAS
YÁNDERI GARCÍA CANCHÉ
ESTÉBAN VELASCO RUIZ
SEMESTRE:
TERCERO
PROFESORA:
LIC. MILDRED MAFUD
FECHA DE ENTREGA:
30 DE AGOSTO DEL 2008
MATERIA:
COMUNICACIÓN Y CULTURA EN
LA ERA DE LA INFORMACIÓN
TRABAJO DE INVESTIGACIÓN
“EL SISTEMA MUNDIAL UNIPOLAR”
LA CAÍDA DEL MURO DE BERLÍN
EL DERRUMBE DE LA UNIÓN SOVIÉTICA
EL GOLFO PÉRSICO
LA CRISIS BALCÁNICA
ALUMNOS:
SANDRA DENISSE AGUILERA CALZADA
YASMÍN JOSENDE CASTILLO
IVETTE GONZÁLEZ IGLESIAS
YÁNDERI GARCÍA CANCHÉ
ESTÉBAN VELASCO RUIZ
SEMESTRE:
TERCERO
PROFESORA:
LIC. MILDRED MAFUD
FECHA DE ENTREGA:
30 DE AGOSTO DEL 2008
LA CAÍDA DEL MURO DE BERLÍN
A través de la historia de la humanidad, ha habido acontecimientos que son considerados pautas de cambio y transformación en las sociedades. Uno de ellos es, sin duda alguna, la Caída del muro de Berlín. Éste representa un símbolo de la Guerra Fría y la división del mundo en dos bloques.
Se denomina Guerra Fría al enfrentamiento político, ideológico, económico, tecnológico, militar e informativo, que tuvo lugar durante el siglo XX entre los bloques occidental-capitalista, liderado por Estados Unidos, y oriental-comunista, liderado por la Unión Soviética.
Estos dos bloques se caracterizaron por no tomar nunca acciones directas el uno contra el otro, sino que actuaban en el resto del mundo para expandir su área de influencia.
La caída del muro de Berlín es un suceso que marcó el fin de dicho conflicto y dio comienzo a la reunificación de una nación que había sido quebrantada a causa de los enfrentamientos ideológicos entre los comunistas totalitarios, y los capitalistas liberales.
Para poder entender de una mejor manera qué provocó la drástica decisión de construir un muro que dividiera la ciudad alemana, es importante repasar los antecedentes que dieron lugar a este suceso.
Antecedentes
En 1945, después de la Segunda Guerra Mundial, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) fortaleció su hegemonía sobre Europa Oriental y Sudoriental.
Estados Unidos, por su parte, dominaba la economía mundial después de dicho conflicto bélico; y a través del plan Marshall decidió poner en marcha un amplio plan de ayuda económica y tecnológica destinado a reconstruir Europa. Esto fue una especie de “medida preventiva” que adoptaron los estadounidenses con el objetivo de prevenir que el comunismo ruso avanzara sobre Occidente. Los principales beneficiarios del Plan Marshall fueron: Gran Bretaña, Francia, Italia y Alemania Occidental.
De esta forma, las dos grandes potencias del mundo comenzaron a crear y a liderar las organizaciones de integración económica, política y militar que surgieron a partir de que el mundo se dividió en dos grandes bloques: el capitalista liberal y el comunista totalitario.
Al término de la Segunda Guerra mundial, la división del territorio alemán en cuatro zonas de ocupación militar y administración política por parte de Estados Unidos, Francia, Inglaterra y la Unión Soviética representó una fuente de conflicto desde el principio. Los aliados occidentales por un lado, y la URRS por el otro, buscaron influir (como consecuencia de su política expansionista) en una Alemania renovada, para que estuviera más identificada con sus concepciones políticas y lo más próxima ideológicamente.
En 1948, los aliados occidentales decidieron unificar políticamente sus zonas de ocupación, autorizar la creación de un Estado soberano en un proceso constituyente que ellos controlarían, y apoyar económicamente a la nueva República Alemana que surgía.
En 1949, el Consejo Parlamentario representativo de las zonas de control aliado, fundó la República Federal Alemana.
Por su parte, en la zona soviética se fueron nacionalizando industrias y minas fundamentales, y el Congreso del Pueblo Alemán (dominado por el nuevo Partido Socialista Unificado Alemán) convocó a nuevas elecciones y a un nuevo Congreso, con lo cual se ratificaría la constitución de la nueva República Democrática Alemana, en 1949.
Todos los intentos de conseguir un proyecto unitario de recuperación de soberanía, constituyente en un nuevo régimen democrático aceptable para todos, fracasaron rotundamente.
En 1954 fracasó la conferencia de Berlín, con la que se pretendía obtener un plan de reunificación aceptado por todos. En la Conferencia de Ginebra en 1955 tampoco se llegó a ningún lado. Entretanto la República Federal ingresó a la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) en 1954, con su propio ejército; mientras que la República Democrática se unió al Pacto de Varsovia en 1956. La adopción de ambas Alemanias a cada uno de los bloques era un hecho consumado.
Desde el establecimiento de la RDA se incrementó la emigración en dirección a la RFA. Desde 1952, las fronteras interiores entre los dos Estados se protegieron con vallas y vigilantes.
Pese a ello, permanecía abierta la frontera entre Berlín Este y Berlín Oeste; y esto hacía que la situación fuera difícilmente controlable. Muchas personas emigraban a Berlín Occidental, provenientes de Berlín Oriental.
El plan de la construcción del Muro de Berlín fue un secreto de estado de la administración de la RDA. El muro fue construido a instancias del Partido Socialista Unificado de Alemania.
En la RDA el muro también era conocido como "Muro de protección antifascista" y se planteó, en primera instancia, que su objetivo era proteger a Berlín Oriental de "la inmigración, la infiltración, el espionaje, el sabotaje, el contrabando, las ventas y la agresión de los occidentales".
La construcción del Muro de Berlín
En Alemania Oriental (RDA), a la muerte de Willheim Pieck (presidente en 1960), comienza el gobierno de consejo de estado, con base en el modelo soviético. Se colectivizan las tierras, desaparecen empresas de medianos y pequeños propietarios y aparece el estado totalitario. La situación económica no es prometedora, y gran parte de la población decide abandonar el país por Berlín Occidental. Con el propósito de detener el éxodo masivo, la RDA decide construir un muro en la cuidad. En agosto de 1961, Alemania quedaba separada físicamente a través del Muro de Berlín.
El muro se extendía por 45 kilómetros que dividían Berlín en dos y 115 kilómetros que separaban Berlín Occidental de la RDA. Entre la República Democrática Alemana y la República Federal Alemana se desplegaron, por primera vez, policías y soldados fronterizos; y más tarde se construyeron barreras, principalmente por parte del bando Oriental.
La construcción de este muro no sólo dividiría una capital, sino que además separó familias, dejó sin empleo a muchos trabajadores, y cambió totalmente la forma de vida de los ciudadanos alemanes en su propio territorio; transformando, por ende, sus creencias, pensamientos, comportamientos y actitudes.
Surgieron entonces dos sistemas de gobierno, ordenamientos económicos, ejércitos y compromisos de alianzas diferentes. Los ciudadanos de ambos Estados disponían de pasaportes distintos, aunque según la concepción jurídica occidental, todos tenían la misma nacionalidad alemana. Durante la existencia del Muro, muchas personas intentaron cruzar las fronteras por estar en desacuerdo con el régimen que les había sido impuesto.
La República Democrática Alemana continuó su desarrollo bajo la supervisión del Estado, el cual controlaba la economía, las condiciones de trabajo de los obreros, y en general todo el país. Las relaciones con la Unión Soviética se estrechaban cada vez más a través de la firma de tratados como el de Amistad, Cooperación y Asistencia Mutua. Alemania Oriental cosechó éxitos en el deporte, en la cultura y en la educación. El régimen funcionaba bajo el adoctrinamiento del ejército y la población. Se evitaba el contacto con extranjeros, quienes generalmente eran considerados enemigos clave del sistema. Con el nuevo sistema económico implantado desde 1963 mediante una política caracterizada por la descentralización parcial y la planificación informatizada, la recuperación económica de Alemania del Este se aceleró. Los ingresos y los beneficios de los trabajadores mejoraron y a muchos de ellos se les facilitó una educación tecnológica avanzada.
Por su parte, en el Estado Occidental, se fomentó la recuperación económica de acuerdo con principios liberales, dirigiendo la producción al mercado de consumo tanto nacional como extranjero. Se promovió el crecimiento industrial mediante la aplicación de leyes fiscales que favorecían fuertes inversiones privadas y limitaban las reivindicaciones sindicales. La fuerza laboral aumentó gracias a un gran flujo de emigrantes calificados, entre los que se encontraban más de once millones de refugiados de Alemania Oriental y de las anteriores zonas alemanas de Europa, y más tarde, gracias a los procedentes de Italia, España y Turquía. El resultado fue un periodo de rápida expansión y prosperidad industrial denominado “Wirtschaftswunder” (en alemán, 'milagro económico'; más conocido como el milagro alemán). Basado en su creciente riqueza industrial, el gobierno formó un Ejército y expandió el sistema de bienestar social.
La Caída del Muro
El escenario cambiaría en la década de los ´80. La muerte del líder soviético Leonid Breshnev inició el distanciamiento entre la RDA y la potencia hegemónica del bloque socialista. Las necesidades financieras, comerciales y tecnológicas para soportar el desarrollo interno aumentaban y se dificultaba el abastecimiento de bienes de consumo. Los problemas económicos y sociales se evidenciaron a través de protestas, las cuales eran reprimidas.
En 1989 la situación empeoró cuando las marchas y la represión se agudizaron y provocaron que cientos de alemanes orientales trataran de refugiarse en Alemania Occidental.
El Muro de Berlín cayó en la noche del jueves, 9 de noviembre de 1989, al viernes, 10 de noviembre de 1989, 28 años más tarde de su construcción. Posteriormente, el parlamento de la República Democrática Alemana reforma la constitución eliminando todo aquello que formaba parte del sistema socialista. Es entonces cuando se plantea la reunificación de las dos Alemanias.
Por iniciativa de Helmut Kohl, presidente de la RFA, en 1990 se comienza a organizar la unificación. En ese mismo año entra en vigor la unidad monetaria. La antigua RDA se transforma en Estado Federal y se convocan a elecciones.
La reunificación planteó problemas económicos y sociales en un principio, pero con el paso del tiempo Alemania se ha fortalecido y se ha integrado de forma tal que ha llegado a convertirse en uno de los países más desarrollados de Europa.
El papel de los medios de comunicación
Los medios de comunicación tienen la función, entre otras cosas, de informar sobre lo que acontece; y más aún tratándose de guerras, de conflictos internacionales, y de sucesos que han tenido al mundo al borde del holocausto. La Guerra Fría y la Caída del Muro de Berlín, no son la excepción.
Desde que el mundo se dividió en dos bloques después de la Segunda Guerra Mundial, los medios de comunicación han informado y nos han mantenido al tanto de todo lo que respecta a los conflictos que sucedieron durante el período de la Guerra Fría.
La República Federal Alemana estuvo siempre abierta a los medios de comunicación internacionales, permitió la libre expresión de la ciudadanía y le abrió paso a la individualidad de los medios locales. Funcionaban libremente como en el resto de los países capitalistas. En este caso, los medios nunca estuvieron regidos o controlados por el gobierno, pero de cualquier forma transmitían la noticia con un enfoque a su favor.
Muy diferente fue el caso de Alemania Oriental, donde el estado totalitario implantado se dedicó a cercenar las libertades públicas. El régimen comunista monopolizó el uso de los medios; silenció a los inconformes, a los disidentes y a quienes intentaran mantener una actitud independiente, mediante presiones de todo tipo: censuras y prohibiciones, restricciones al abastecimiento del papel de los órganos de prensa libres, clausura de periódicos y emisoras, amenazas, persecuciones, cárceles, torturas e incluso asesinatos. Se eliminó la libertad de expresión y los medios de comunicación quedaron bajo control y el poder del Estado, dominado, a su vez, por el partido comunista. En el territorio de la República Democrática Alemana se prohibió radicalmente que reporteros internacionales desempeñaran sus labores periodísticas, manteniendo así un gran hermetismo y evitando que el mundo supiera lo que allí sucedía. La poca información que se difundía era obtenida a través de actividades de espionaje. Los medios eran totalmente manipulados por el gobierno.
En este período, la televisión desempeñó un papel fundamental ya que transmitía los principales hechos sucedidos durante esta época. Además, su presencia contribuyó a sacudir la conciencia de la juventud, provocando que durante la década de 1980 se lanzaran a las calles a protestar por su inconformidad con la sociedad en que vivían. Gracias a ella llegaban a los hogares imágenes y noticias a las que por primera vez tenía acceso la gente común.
Un claro ejemplo de la cobertura, del desempeño y del uso de los medios en aquellos años, fue lo sucedido el día del derribo del muro de Berlín. Los medios informaron que próximamente se abriría el muro y que la reunificación alemana se vislumbraba; pero los ciudadanos de ambas Alemanias no pudieron soportar la espera, y se lanzaron a las calles a derrumbarlo con sus propias manos.
Para percibir la forma en que algunos medios manejaban la noticia en aquellos tiempos, a continuación se adjunta un fragmento de un artículo del Diario “Arriba” de Madrid, publicado en la España franquista el martes 15 de agosto de 1961, a dos días del comienzo de la instalación del muro.
Fuente: Diario Arriba, Nº 8.965 – II época – Madrid, martes 15 de agosto de 1961
Gravísima situación entre las dos zonas de Berlín separadas en pocas horas por una barrera militar comunista - 110.000 soldados se concentran en la zona oriental, apoyados por los 400.000 hombres del mariscal Koniev - Los berlineses del Oeste y del Este hacen frente con serenidad y firmeza a las provocaciones.
Berlín.- A las tres y cuarto de la madrugada hay ya fuerte claridad diurna en Berlín, por la situación geográfica de la antigua capital alemana. En esa luz de la mañana del domingo –una fecha que puede quedar grabada en la Historia-, mientras la ciudad permanecía aún silenciosa, preparándose los habitantes del sector occidental a la habitual excursión a los lagos, en los autobuses amarillos que parten de la estación del Zoo, otra movilización insólita comenzó a advertirse en el sector oriental. Apenas se había difundido el comunicado de los Gobiernos comunistas firmantes del Pacto de Varsovia, anunciando el cierre de la frontera entre ambas partes de la escindida ciudad, pudo verse un largo convoy de camiones militares verdes, cargados de soldados con uniforme del “Ejército Popular” y casco soviético, bajar por la amplia calzada de la Unter der Linden, pasar entre el edificio blanco de la Embajada Soviética y el medio derruido hotel Adion, y atravesar el cordón de miembros de la “Vo-Po” o Policía militar, para estacionarse a unos cien metros de la Puerta de Brandesburgo. Las tropas iban dotadas con armas ligeras.
Medidas análogas fueron establecidas en otros puntos de Berlín. En la plaza de Postdam, foco de la rebelión del 17 de junio de 1953 y punto de convergencia de los cuatro sectores, fueron colocadas barreras de alambre de espino, reforzando así la línea de separación ya existente. Frente a los aduaneros y “schupos” occidentales, que habitualmente permanecen, dotados con gemelos, en las barandillas de la parte libre, junto al cartel luminoso donde se dan noticias a los habitantes orientales, aparecieron guardias comunistas, armados de fusiles, que se estacionaron en las esquinas y en lo alto de las ruinas que constituyen el decorado familiar de este cruce de la Friechistrasse y de la Strasemanstrasse, teniendo a sus espaldas las avenidas del Tiergarten.
Un dramático despertar
El despertar de los pacíficos berlineses occidentales fue dramático. Comenzaron a afluir noticias señalando movimientos de tropas y tanques tanto soviéticos como del Ejército alemán oriental. En el barrio de Neukolin, la Policía occidental señaló la presencia de cinco tanques en las proximidades de la frontera. Especialmente en los distritos del sector Oeste que tienen frontera con la zona soviética –que no debe confundirse con la frontera del sector- se advirtió la actividad de unidades militares orientales que abrían trincheras, tendían alambradas y ocupaban posiciones estratégicas. Las fuerzas eran más densas en las estaciones de la espesa red ferroviaria que rodea y en muchos casos atraviesa los sectores occidentales de la capital.
Las noticias fueron precisándose a medida que transcurrían las horas rodeado por tropas soviéticas, que eran las que realmente se encontraban tras las tropas y fuerzas de Policía de la Alemania oriental que cerraban todas las rutas de fuga de los fugitivos del “paraíso” comunista. Los que pudieron llegar a los sectores occidentales y la Policía del Berlín Oeste informaron que columnas de tanques rusos y de las tropas de Ulbricht habían sido vistas en movimiento hacia las zonas fronterizas de Berlín. El conductor de un camión declaró que en su marcha hacia la capital había tenido que dejar paso a 30 tanques soviéticos en Wollic. Ante la Embajada soviética de la Unter der Landen, vigilada habitualmente sólo por centinelas de infantería, se señaló la presencia de diez carros blindados. El cielo del sector oriental estaba rasgado por las sirenas de los coches de Policía en incesante ronda a la caza de fugitivos, que se cruzaban con los interminables convoyes de tropas. Viajeros llegados de Hamburgo informaron que la autopista que constituye uno de los corredores terrestres hacia Berlín estaba vigilada por tanques y fuerzas de infantería orientales.
Los observadores de Berlín occidental calculan que el Gobierno de Pankow ha concentrado en el Berlín oriental la totalidad de sus tropas: 110.000 soldados, mezclados con unidades soviéticas, mientras el grueso de los hombres del Ejército soviético, mandado por el mariscal Koniev, controla el resto de la zona. Se considera, sin embargo, que toda la operación militar sobre Berlín está dirigida por Koniev, cuyas divisiones están situadas tras el cordón de las unidades orientales.
El comunicado alemán oriental
Este despliegue de fuerza fue aplicado momentos después de anunciar los países del Pacto de Varsovia que se había decidido establecer controles en torno a Berlín para hacer cesar “la campaña de agitación reinante”. Desde el viernes, la Cámara Popular alemana estaba reunida en el edificio blanco próximo a la frontera del sector. Poco más tarde, un comunicado del “Gobierno” de Pankow decía que “para evitar actividades hostiles en Berlín se ha decidido establecer un enérgico control a lo largo de toda la zona fronteriza que divide ambos sectores de la ciudad. La frontera de Berlín occidental será sometida a una estrecha vigilancia y control.
“La zona fronteriza sólo podrá ser atravesada por aquellas personas que posean un permiso especial de las autoridades orientales. Este permiso será necesario hasta que la situación en Berlín occidental haya cambiado, quedando la ciudad como zona libre, neutral y desmilitarizada. Las visitas de ciudadanos de Berlín occidental a la zona oriental serán permitidas, previa identificación. Para ello habrán de poseer la tarjeta de identidad personal emitida por las autoridades occidentales”.
A continuación, un portavoz del ministerio del Interior de Pankow leyó una declaración según la cual 13 puntos de cruce entre ambos sectores permanecerían abiertos a los coches y peatones. Hasta el 13 de agosto el número de estos cruces era de ochenta.
Cronología de hechos (Resumen)
Mayo, 1945: El Ejército Rojo captura Berlín y la ciudad es dividida en cuatro sectores: el soviético en el este, y los sectores estadounidenses, británico y francés en el oeste.
1949: El ejército soviético bloquea a Berlín Occidental, que se convierte en una isla en la comunista Alemania Occidental. Los aliados envían provisiones desde el aire.
1949: El 12 de mayo se crea la República Federal de Alemania en Alemania Occidental. Doce días después, se funda la República Democrática Alemana en Alemania Oriental.
1953: Los trabajadores de la RDA se declaran en huelga para protestar por las condiciones laborales. El Ejército Rojo reprime las manifestaciones.
13 de agosto de 1961: Se cierra la frontera entre Berlín Oriental y Occidental y los soldados comienzan la construcción del muro. Lo que comienza como una cerca con alambre de púas se convierte con los años en una serie de paredes, cercas, torres de control y una guardia fuertemente armada. Se calcula que más de 200 personas murieron intentando cruzar la frontera.
1963: El presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy, visita el muro y promete proteger a los habitantes de Berlín Occidental.
1973: Alemania Oriental y Occidental establecen relaciones diplomáticas.
1987: El presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan, visita Berlín y le pide al líder soviético Mikhail Gorbachov que derrumbe el Muro.
Mayo a septiembre de 1989: El gobierno húngaro abre la frontera con Alemania Oriental, en donde miles de personas abandonan sus hogares y se dirigen hacia Alemania Occidental.
4 de octubre de 1989: El gobierno de Alemania Oriental renuncia tras una manifestación de millones de personas en favor de la democracia.
9 de octubre, 1989: Miles de manifestantes de Alemania Oriental van hacia los puntos de control de la frontera exigiendo que los dejen pasar. Los soldados se quedan quietos mientras que miles de personas atraviesan la frontera. La gente comienza a derribar el Muro en medio del júbilo general.
3 de octubre de 1990: Alemania Occidental y Alemania Oriental se reunifican.
Se denomina Guerra Fría al enfrentamiento político, ideológico, económico, tecnológico, militar e informativo, que tuvo lugar durante el siglo XX entre los bloques occidental-capitalista, liderado por Estados Unidos, y oriental-comunista, liderado por la Unión Soviética.
Estos dos bloques se caracterizaron por no tomar nunca acciones directas el uno contra el otro, sino que actuaban en el resto del mundo para expandir su área de influencia.
La caída del muro de Berlín es un suceso que marcó el fin de dicho conflicto y dio comienzo a la reunificación de una nación que había sido quebrantada a causa de los enfrentamientos ideológicos entre los comunistas totalitarios, y los capitalistas liberales.
Para poder entender de una mejor manera qué provocó la drástica decisión de construir un muro que dividiera la ciudad alemana, es importante repasar los antecedentes que dieron lugar a este suceso.
Antecedentes
En 1945, después de la Segunda Guerra Mundial, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) fortaleció su hegemonía sobre Europa Oriental y Sudoriental.
Estados Unidos, por su parte, dominaba la economía mundial después de dicho conflicto bélico; y a través del plan Marshall decidió poner en marcha un amplio plan de ayuda económica y tecnológica destinado a reconstruir Europa. Esto fue una especie de “medida preventiva” que adoptaron los estadounidenses con el objetivo de prevenir que el comunismo ruso avanzara sobre Occidente. Los principales beneficiarios del Plan Marshall fueron: Gran Bretaña, Francia, Italia y Alemania Occidental.
De esta forma, las dos grandes potencias del mundo comenzaron a crear y a liderar las organizaciones de integración económica, política y militar que surgieron a partir de que el mundo se dividió en dos grandes bloques: el capitalista liberal y el comunista totalitario.
Al término de la Segunda Guerra mundial, la división del territorio alemán en cuatro zonas de ocupación militar y administración política por parte de Estados Unidos, Francia, Inglaterra y la Unión Soviética representó una fuente de conflicto desde el principio. Los aliados occidentales por un lado, y la URRS por el otro, buscaron influir (como consecuencia de su política expansionista) en una Alemania renovada, para que estuviera más identificada con sus concepciones políticas y lo más próxima ideológicamente.
En 1948, los aliados occidentales decidieron unificar políticamente sus zonas de ocupación, autorizar la creación de un Estado soberano en un proceso constituyente que ellos controlarían, y apoyar económicamente a la nueva República Alemana que surgía.
En 1949, el Consejo Parlamentario representativo de las zonas de control aliado, fundó la República Federal Alemana.
Por su parte, en la zona soviética se fueron nacionalizando industrias y minas fundamentales, y el Congreso del Pueblo Alemán (dominado por el nuevo Partido Socialista Unificado Alemán) convocó a nuevas elecciones y a un nuevo Congreso, con lo cual se ratificaría la constitución de la nueva República Democrática Alemana, en 1949.
Todos los intentos de conseguir un proyecto unitario de recuperación de soberanía, constituyente en un nuevo régimen democrático aceptable para todos, fracasaron rotundamente.
En 1954 fracasó la conferencia de Berlín, con la que se pretendía obtener un plan de reunificación aceptado por todos. En la Conferencia de Ginebra en 1955 tampoco se llegó a ningún lado. Entretanto la República Federal ingresó a la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) en 1954, con su propio ejército; mientras que la República Democrática se unió al Pacto de Varsovia en 1956. La adopción de ambas Alemanias a cada uno de los bloques era un hecho consumado.
Desde el establecimiento de la RDA se incrementó la emigración en dirección a la RFA. Desde 1952, las fronteras interiores entre los dos Estados se protegieron con vallas y vigilantes.
Pese a ello, permanecía abierta la frontera entre Berlín Este y Berlín Oeste; y esto hacía que la situación fuera difícilmente controlable. Muchas personas emigraban a Berlín Occidental, provenientes de Berlín Oriental.
El plan de la construcción del Muro de Berlín fue un secreto de estado de la administración de la RDA. El muro fue construido a instancias del Partido Socialista Unificado de Alemania.
En la RDA el muro también era conocido como "Muro de protección antifascista" y se planteó, en primera instancia, que su objetivo era proteger a Berlín Oriental de "la inmigración, la infiltración, el espionaje, el sabotaje, el contrabando, las ventas y la agresión de los occidentales".
La construcción del Muro de Berlín
En Alemania Oriental (RDA), a la muerte de Willheim Pieck (presidente en 1960), comienza el gobierno de consejo de estado, con base en el modelo soviético. Se colectivizan las tierras, desaparecen empresas de medianos y pequeños propietarios y aparece el estado totalitario. La situación económica no es prometedora, y gran parte de la población decide abandonar el país por Berlín Occidental. Con el propósito de detener el éxodo masivo, la RDA decide construir un muro en la cuidad. En agosto de 1961, Alemania quedaba separada físicamente a través del Muro de Berlín.
El muro se extendía por 45 kilómetros que dividían Berlín en dos y 115 kilómetros que separaban Berlín Occidental de la RDA. Entre la República Democrática Alemana y la República Federal Alemana se desplegaron, por primera vez, policías y soldados fronterizos; y más tarde se construyeron barreras, principalmente por parte del bando Oriental.
La construcción de este muro no sólo dividiría una capital, sino que además separó familias, dejó sin empleo a muchos trabajadores, y cambió totalmente la forma de vida de los ciudadanos alemanes en su propio territorio; transformando, por ende, sus creencias, pensamientos, comportamientos y actitudes.
Surgieron entonces dos sistemas de gobierno, ordenamientos económicos, ejércitos y compromisos de alianzas diferentes. Los ciudadanos de ambos Estados disponían de pasaportes distintos, aunque según la concepción jurídica occidental, todos tenían la misma nacionalidad alemana. Durante la existencia del Muro, muchas personas intentaron cruzar las fronteras por estar en desacuerdo con el régimen que les había sido impuesto.
La República Democrática Alemana continuó su desarrollo bajo la supervisión del Estado, el cual controlaba la economía, las condiciones de trabajo de los obreros, y en general todo el país. Las relaciones con la Unión Soviética se estrechaban cada vez más a través de la firma de tratados como el de Amistad, Cooperación y Asistencia Mutua. Alemania Oriental cosechó éxitos en el deporte, en la cultura y en la educación. El régimen funcionaba bajo el adoctrinamiento del ejército y la población. Se evitaba el contacto con extranjeros, quienes generalmente eran considerados enemigos clave del sistema. Con el nuevo sistema económico implantado desde 1963 mediante una política caracterizada por la descentralización parcial y la planificación informatizada, la recuperación económica de Alemania del Este se aceleró. Los ingresos y los beneficios de los trabajadores mejoraron y a muchos de ellos se les facilitó una educación tecnológica avanzada.
Por su parte, en el Estado Occidental, se fomentó la recuperación económica de acuerdo con principios liberales, dirigiendo la producción al mercado de consumo tanto nacional como extranjero. Se promovió el crecimiento industrial mediante la aplicación de leyes fiscales que favorecían fuertes inversiones privadas y limitaban las reivindicaciones sindicales. La fuerza laboral aumentó gracias a un gran flujo de emigrantes calificados, entre los que se encontraban más de once millones de refugiados de Alemania Oriental y de las anteriores zonas alemanas de Europa, y más tarde, gracias a los procedentes de Italia, España y Turquía. El resultado fue un periodo de rápida expansión y prosperidad industrial denominado “Wirtschaftswunder” (en alemán, 'milagro económico'; más conocido como el milagro alemán). Basado en su creciente riqueza industrial, el gobierno formó un Ejército y expandió el sistema de bienestar social.
La Caída del Muro
El escenario cambiaría en la década de los ´80. La muerte del líder soviético Leonid Breshnev inició el distanciamiento entre la RDA y la potencia hegemónica del bloque socialista. Las necesidades financieras, comerciales y tecnológicas para soportar el desarrollo interno aumentaban y se dificultaba el abastecimiento de bienes de consumo. Los problemas económicos y sociales se evidenciaron a través de protestas, las cuales eran reprimidas.
En 1989 la situación empeoró cuando las marchas y la represión se agudizaron y provocaron que cientos de alemanes orientales trataran de refugiarse en Alemania Occidental.
El Muro de Berlín cayó en la noche del jueves, 9 de noviembre de 1989, al viernes, 10 de noviembre de 1989, 28 años más tarde de su construcción. Posteriormente, el parlamento de la República Democrática Alemana reforma la constitución eliminando todo aquello que formaba parte del sistema socialista. Es entonces cuando se plantea la reunificación de las dos Alemanias.
Por iniciativa de Helmut Kohl, presidente de la RFA, en 1990 se comienza a organizar la unificación. En ese mismo año entra en vigor la unidad monetaria. La antigua RDA se transforma en Estado Federal y se convocan a elecciones.
La reunificación planteó problemas económicos y sociales en un principio, pero con el paso del tiempo Alemania se ha fortalecido y se ha integrado de forma tal que ha llegado a convertirse en uno de los países más desarrollados de Europa.
El papel de los medios de comunicación
Los medios de comunicación tienen la función, entre otras cosas, de informar sobre lo que acontece; y más aún tratándose de guerras, de conflictos internacionales, y de sucesos que han tenido al mundo al borde del holocausto. La Guerra Fría y la Caída del Muro de Berlín, no son la excepción.
Desde que el mundo se dividió en dos bloques después de la Segunda Guerra Mundial, los medios de comunicación han informado y nos han mantenido al tanto de todo lo que respecta a los conflictos que sucedieron durante el período de la Guerra Fría.
La República Federal Alemana estuvo siempre abierta a los medios de comunicación internacionales, permitió la libre expresión de la ciudadanía y le abrió paso a la individualidad de los medios locales. Funcionaban libremente como en el resto de los países capitalistas. En este caso, los medios nunca estuvieron regidos o controlados por el gobierno, pero de cualquier forma transmitían la noticia con un enfoque a su favor.
Muy diferente fue el caso de Alemania Oriental, donde el estado totalitario implantado se dedicó a cercenar las libertades públicas. El régimen comunista monopolizó el uso de los medios; silenció a los inconformes, a los disidentes y a quienes intentaran mantener una actitud independiente, mediante presiones de todo tipo: censuras y prohibiciones, restricciones al abastecimiento del papel de los órganos de prensa libres, clausura de periódicos y emisoras, amenazas, persecuciones, cárceles, torturas e incluso asesinatos. Se eliminó la libertad de expresión y los medios de comunicación quedaron bajo control y el poder del Estado, dominado, a su vez, por el partido comunista. En el territorio de la República Democrática Alemana se prohibió radicalmente que reporteros internacionales desempeñaran sus labores periodísticas, manteniendo así un gran hermetismo y evitando que el mundo supiera lo que allí sucedía. La poca información que se difundía era obtenida a través de actividades de espionaje. Los medios eran totalmente manipulados por el gobierno.
En este período, la televisión desempeñó un papel fundamental ya que transmitía los principales hechos sucedidos durante esta época. Además, su presencia contribuyó a sacudir la conciencia de la juventud, provocando que durante la década de 1980 se lanzaran a las calles a protestar por su inconformidad con la sociedad en que vivían. Gracias a ella llegaban a los hogares imágenes y noticias a las que por primera vez tenía acceso la gente común.
Un claro ejemplo de la cobertura, del desempeño y del uso de los medios en aquellos años, fue lo sucedido el día del derribo del muro de Berlín. Los medios informaron que próximamente se abriría el muro y que la reunificación alemana se vislumbraba; pero los ciudadanos de ambas Alemanias no pudieron soportar la espera, y se lanzaron a las calles a derrumbarlo con sus propias manos.
Para percibir la forma en que algunos medios manejaban la noticia en aquellos tiempos, a continuación se adjunta un fragmento de un artículo del Diario “Arriba” de Madrid, publicado en la España franquista el martes 15 de agosto de 1961, a dos días del comienzo de la instalación del muro.
Fuente: Diario Arriba, Nº 8.965 – II época – Madrid, martes 15 de agosto de 1961
Gravísima situación entre las dos zonas de Berlín separadas en pocas horas por una barrera militar comunista - 110.000 soldados se concentran en la zona oriental, apoyados por los 400.000 hombres del mariscal Koniev - Los berlineses del Oeste y del Este hacen frente con serenidad y firmeza a las provocaciones.
Berlín.- A las tres y cuarto de la madrugada hay ya fuerte claridad diurna en Berlín, por la situación geográfica de la antigua capital alemana. En esa luz de la mañana del domingo –una fecha que puede quedar grabada en la Historia-, mientras la ciudad permanecía aún silenciosa, preparándose los habitantes del sector occidental a la habitual excursión a los lagos, en los autobuses amarillos que parten de la estación del Zoo, otra movilización insólita comenzó a advertirse en el sector oriental. Apenas se había difundido el comunicado de los Gobiernos comunistas firmantes del Pacto de Varsovia, anunciando el cierre de la frontera entre ambas partes de la escindida ciudad, pudo verse un largo convoy de camiones militares verdes, cargados de soldados con uniforme del “Ejército Popular” y casco soviético, bajar por la amplia calzada de la Unter der Linden, pasar entre el edificio blanco de la Embajada Soviética y el medio derruido hotel Adion, y atravesar el cordón de miembros de la “Vo-Po” o Policía militar, para estacionarse a unos cien metros de la Puerta de Brandesburgo. Las tropas iban dotadas con armas ligeras.
Medidas análogas fueron establecidas en otros puntos de Berlín. En la plaza de Postdam, foco de la rebelión del 17 de junio de 1953 y punto de convergencia de los cuatro sectores, fueron colocadas barreras de alambre de espino, reforzando así la línea de separación ya existente. Frente a los aduaneros y “schupos” occidentales, que habitualmente permanecen, dotados con gemelos, en las barandillas de la parte libre, junto al cartel luminoso donde se dan noticias a los habitantes orientales, aparecieron guardias comunistas, armados de fusiles, que se estacionaron en las esquinas y en lo alto de las ruinas que constituyen el decorado familiar de este cruce de la Friechistrasse y de la Strasemanstrasse, teniendo a sus espaldas las avenidas del Tiergarten.
Un dramático despertar
El despertar de los pacíficos berlineses occidentales fue dramático. Comenzaron a afluir noticias señalando movimientos de tropas y tanques tanto soviéticos como del Ejército alemán oriental. En el barrio de Neukolin, la Policía occidental señaló la presencia de cinco tanques en las proximidades de la frontera. Especialmente en los distritos del sector Oeste que tienen frontera con la zona soviética –que no debe confundirse con la frontera del sector- se advirtió la actividad de unidades militares orientales que abrían trincheras, tendían alambradas y ocupaban posiciones estratégicas. Las fuerzas eran más densas en las estaciones de la espesa red ferroviaria que rodea y en muchos casos atraviesa los sectores occidentales de la capital.
Las noticias fueron precisándose a medida que transcurrían las horas rodeado por tropas soviéticas, que eran las que realmente se encontraban tras las tropas y fuerzas de Policía de la Alemania oriental que cerraban todas las rutas de fuga de los fugitivos del “paraíso” comunista. Los que pudieron llegar a los sectores occidentales y la Policía del Berlín Oeste informaron que columnas de tanques rusos y de las tropas de Ulbricht habían sido vistas en movimiento hacia las zonas fronterizas de Berlín. El conductor de un camión declaró que en su marcha hacia la capital había tenido que dejar paso a 30 tanques soviéticos en Wollic. Ante la Embajada soviética de la Unter der Landen, vigilada habitualmente sólo por centinelas de infantería, se señaló la presencia de diez carros blindados. El cielo del sector oriental estaba rasgado por las sirenas de los coches de Policía en incesante ronda a la caza de fugitivos, que se cruzaban con los interminables convoyes de tropas. Viajeros llegados de Hamburgo informaron que la autopista que constituye uno de los corredores terrestres hacia Berlín estaba vigilada por tanques y fuerzas de infantería orientales.
Los observadores de Berlín occidental calculan que el Gobierno de Pankow ha concentrado en el Berlín oriental la totalidad de sus tropas: 110.000 soldados, mezclados con unidades soviéticas, mientras el grueso de los hombres del Ejército soviético, mandado por el mariscal Koniev, controla el resto de la zona. Se considera, sin embargo, que toda la operación militar sobre Berlín está dirigida por Koniev, cuyas divisiones están situadas tras el cordón de las unidades orientales.
El comunicado alemán oriental
Este despliegue de fuerza fue aplicado momentos después de anunciar los países del Pacto de Varsovia que se había decidido establecer controles en torno a Berlín para hacer cesar “la campaña de agitación reinante”. Desde el viernes, la Cámara Popular alemana estaba reunida en el edificio blanco próximo a la frontera del sector. Poco más tarde, un comunicado del “Gobierno” de Pankow decía que “para evitar actividades hostiles en Berlín se ha decidido establecer un enérgico control a lo largo de toda la zona fronteriza que divide ambos sectores de la ciudad. La frontera de Berlín occidental será sometida a una estrecha vigilancia y control.
“La zona fronteriza sólo podrá ser atravesada por aquellas personas que posean un permiso especial de las autoridades orientales. Este permiso será necesario hasta que la situación en Berlín occidental haya cambiado, quedando la ciudad como zona libre, neutral y desmilitarizada. Las visitas de ciudadanos de Berlín occidental a la zona oriental serán permitidas, previa identificación. Para ello habrán de poseer la tarjeta de identidad personal emitida por las autoridades occidentales”.
A continuación, un portavoz del ministerio del Interior de Pankow leyó una declaración según la cual 13 puntos de cruce entre ambos sectores permanecerían abiertos a los coches y peatones. Hasta el 13 de agosto el número de estos cruces era de ochenta.
Cronología de hechos (Resumen)
Mayo, 1945: El Ejército Rojo captura Berlín y la ciudad es dividida en cuatro sectores: el soviético en el este, y los sectores estadounidenses, británico y francés en el oeste.
1949: El ejército soviético bloquea a Berlín Occidental, que se convierte en una isla en la comunista Alemania Occidental. Los aliados envían provisiones desde el aire.
1949: El 12 de mayo se crea la República Federal de Alemania en Alemania Occidental. Doce días después, se funda la República Democrática Alemana en Alemania Oriental.
1953: Los trabajadores de la RDA se declaran en huelga para protestar por las condiciones laborales. El Ejército Rojo reprime las manifestaciones.
13 de agosto de 1961: Se cierra la frontera entre Berlín Oriental y Occidental y los soldados comienzan la construcción del muro. Lo que comienza como una cerca con alambre de púas se convierte con los años en una serie de paredes, cercas, torres de control y una guardia fuertemente armada. Se calcula que más de 200 personas murieron intentando cruzar la frontera.
1963: El presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy, visita el muro y promete proteger a los habitantes de Berlín Occidental.
1973: Alemania Oriental y Occidental establecen relaciones diplomáticas.
1987: El presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan, visita Berlín y le pide al líder soviético Mikhail Gorbachov que derrumbe el Muro.
Mayo a septiembre de 1989: El gobierno húngaro abre la frontera con Alemania Oriental, en donde miles de personas abandonan sus hogares y se dirigen hacia Alemania Occidental.
4 de octubre de 1989: El gobierno de Alemania Oriental renuncia tras una manifestación de millones de personas en favor de la democracia.
9 de octubre, 1989: Miles de manifestantes de Alemania Oriental van hacia los puntos de control de la frontera exigiendo que los dejen pasar. Los soldados se quedan quietos mientras que miles de personas atraviesan la frontera. La gente comienza a derribar el Muro en medio del júbilo general.
3 de octubre de 1990: Alemania Occidental y Alemania Oriental se reunifican.
EL DERRUMBE DE LA UNIÓN SOVIÉTICA
Antecedentes
La Antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas se caracterizaba por estar regida por un sistema económico, político y social denominado “Comunismo”; el cual es un movimiento político cuyos principales objetivos son el establecimiento de una sociedad sin clases sociales, basado en la propiedad social de los medios de producción, la abolición de la propiedad privada de los mismos, y busca llevar a la clase trabajadora al poder, logrando así la abolición del estado al asumir la clase trabajadora todas sus funciones.
En la URSS el Estado estaba constituido por tres poderes: el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial. Realmente el que dirigía era el PCUS o Partido Comunista de la Unión Soviética. Las leyes se aprobaban sin mayor problema si el Partido estaba de acuerdo.
En la URSS, el Partido suplantaba los organismos administrativos; estaba por encima de todos. Era de su costumbre, por muchos años, dirigir las acciones del Estado, con o sin ley, o bien al margen de la ley.
El Derrumbe
Los años de Gorbachov como Presidente de la Unión Soviética fueron los que dieron cabida a un cambio que jamás se olvidará. La historia dio un vuelco total, que acabó con el gobierno comunista en Rusia.
Cuando Gorbachov comenzó a ejercer su mandato, cumplía con ideales muy estrictos sobre la lucha contra la corrupción y la imposición de medidas disciplinarias en el trabajo. Pero en muy corto periodo de tiempo bajó la guardia y se volvió un poco más flexible, permitiendo a los medios de comunicación masiva que criticaran al sistema, y dando lugar a la publicación de informes científicos minuciosamente estudiados sobre el caótico estado económico y social por el que estaba pasando la Unión Soviética.
Esto sucedió porque se puso en práctica la “Glasnost” que consistía en la transparencia que se debía tener hacia la política, la economía y los problemas sociales que aquejaban a la Unión Soviética; y gracias también a que en ese entonces los medios de comunicación tenían un poco más de libertad y estímulo para manifestar sus sentimientos nacionalistas.
Entonces fue que se empezó a tener conocimiento de toda la corrupción y la crueldad por la que había pasado el pueblo soviético durante la dictadura. Digamos que era tiempo de terminar, y Gorbachov no era lo que necesitaba la Unión Soviética para lograr su Perestroika. Ésta fue una medida que se había tomado en la URRS con el objetivo de mejorar la caótica situación social y económica de la Unión Soviética.
En las tres Repúblicas del Báltico (Estonia, Letonia, y Lituania) se formaron los frentes populares en los que se agrupó gente del PCUS (Partido Comunista de la Unión Soviética), los cuales lograron un amplio apoyo en las consultas electorales.
Muchas personas que integraban el PCUS encabezaron un golpe de estado, atacando por sorpresa la casa vacacional de Gorvachov, quien fue puesto en arresto domiciliario. Su objetivo era recuperar el control centralizado comunista. Pero esto no fue posible pues el debilitamiento de la URSS ya se avecinaba. El intento fracasó pues los reformistas dirigidos por Boris Yeltsin detuvieron tan descabellada idea de golpe.
Borís Yeltsin era un ex perteneciente al Partido Comunista que había sido expulsado del mismo desde 1987 y que había sido elegido presidente del Parlamento ruso en el mes de mayo de 1990. A partir de entonces se colocó al mando de la protesta contra el golpe de estado.
Por otra parte, en Europa del Este (en 1989), había grandes manifestaciones del descontento con el comunismo, lo cual le dio un impulso al cambio.
La declaración del Comité de Emergencia fue expuesta en contra de la renovación democrática, pues ya no se deseaba la reestructuración del Partido. Luego entonces con el fracaso del golpe de estado, el Comité Central del PCUS, y el Partido como tal fue congelado. Legalmente se fue declarado ilegal y ya habían perdido toda su credibilidad e influencia en la gente.
Un momento crucial fue cuando los dirigentes reformistas hicieron público ante la prensa del mundo su desilusión con respecto al sistema y pusieron con sus declaraciones el fin de la historia del comunismo en la Unión Soviética.
El día tan esperado por los soviéticos llegó el 8 de diciembre de 1991, en el que fue firmada en Kiev la disolución de la URSS y la creación de la Comunidad de Estados Independientes (CEI). Las Repúblicas de Estonia, Letonia y Lituania fueron admitidas en la ONU.
Cuba era uno de los países aliados al bloque comunista y aún en nuestros días continúa poniendo en práctica doctrinas y modelos de economía obsoletos. A continuación, aparece una declaración del presidente Fidel Castro con respecto al derrumbe de la Unión Soviética.
Entrevistador: Cuando se derrumbó la URSS muchos predijeron también el derrumbe de la Revolución Cubana. ¿Cómo resistieron ustedes?
Fidel Castro Ruz: “Cuando la URSS y el campo socialista desaparecieron, nadie apostaba un solo centavo por la supervivencia de la Revolución Cubana.
El país sufrió un golpe anonadante cuando, de un día para otro, se derrumbó la gran potencia y nos dejó solos, solitos, y perdimos todos los mercados para el azúcar y dejamos de recibir víveres, combustible, hasta la madera con qué darles sepultura cristiana a nuestros muertos.
Nos quedamos sin combustible de un día para otro, sin materias primas, sin alimentos, sin artículos de aseo, sin nada. Y todos pensaban: esto se derrumba; y siguen creyendo algunos idiotas que esto se derrumba, y que si no se derrumba ahora, se derrumba después. Mientras más ilusiones se hagan ellos y más piensen ellos, más debemos pensar nosotros, y más debemos sacar las conclusiones nosotros, para que jamás la derrota pueda enseñorearse sobre este glorioso pueblo.
¿Por qué resistimos? Porque la Revolución contó siempre, cuenta y contará cada vez más con el apoyo del pueblo. Un pueblo inteligente, cada vez más unido, más culto y más combativo”.
Sacado del libro “Cien Horas Con Fidel, Conversaciones con Ignacio Ramonet".
Aspectos positivos del Derrumbe de la Unión Soviética para Cuba:
· Es un país más independiente, en el plano económico y político; que implica a su vez mayor independencia política.
· Es un país más competitivo en el deporte, la ciencia y la cultura.
Importancia en los medios de Comunicación en el derrumbe de la Unión Soviética
Viéndolo desde el punto de vista periodístico, el derrumbe de la Unión Soviética fue el tiempo de decir todo aquello que había callado durante muchos años un pueblo reprimido; pues la información que se transmitía en la Unión Soviética antes del derrumbe era totalmente controlada y manipulada por el Estado.
Ahora se le podía demostrar al mundo con imágenes, hechos, y argumentos sinceros, la verdadera URSS. Fue el momento en el que reporteros nacionales e internacionales recopilaron toda la información de los momentos más grises del comunismo, a través de declaraciones y anécdotas reales de la gente que vivió en carne propia la represión.
Ésta fue la época en la que hubo una “explosión” de información, lo cual ayudó a sacar de adentro todo el odio y el rencor que los soviéticos sentían por haberlos castigado durante tantos años.
La Antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas se caracterizaba por estar regida por un sistema económico, político y social denominado “Comunismo”; el cual es un movimiento político cuyos principales objetivos son el establecimiento de una sociedad sin clases sociales, basado en la propiedad social de los medios de producción, la abolición de la propiedad privada de los mismos, y busca llevar a la clase trabajadora al poder, logrando así la abolición del estado al asumir la clase trabajadora todas sus funciones.
En la URSS el Estado estaba constituido por tres poderes: el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial. Realmente el que dirigía era el PCUS o Partido Comunista de la Unión Soviética. Las leyes se aprobaban sin mayor problema si el Partido estaba de acuerdo.
En la URSS, el Partido suplantaba los organismos administrativos; estaba por encima de todos. Era de su costumbre, por muchos años, dirigir las acciones del Estado, con o sin ley, o bien al margen de la ley.
El Derrumbe
Los años de Gorbachov como Presidente de la Unión Soviética fueron los que dieron cabida a un cambio que jamás se olvidará. La historia dio un vuelco total, que acabó con el gobierno comunista en Rusia.
Cuando Gorbachov comenzó a ejercer su mandato, cumplía con ideales muy estrictos sobre la lucha contra la corrupción y la imposición de medidas disciplinarias en el trabajo. Pero en muy corto periodo de tiempo bajó la guardia y se volvió un poco más flexible, permitiendo a los medios de comunicación masiva que criticaran al sistema, y dando lugar a la publicación de informes científicos minuciosamente estudiados sobre el caótico estado económico y social por el que estaba pasando la Unión Soviética.
Esto sucedió porque se puso en práctica la “Glasnost” que consistía en la transparencia que se debía tener hacia la política, la economía y los problemas sociales que aquejaban a la Unión Soviética; y gracias también a que en ese entonces los medios de comunicación tenían un poco más de libertad y estímulo para manifestar sus sentimientos nacionalistas.
Entonces fue que se empezó a tener conocimiento de toda la corrupción y la crueldad por la que había pasado el pueblo soviético durante la dictadura. Digamos que era tiempo de terminar, y Gorbachov no era lo que necesitaba la Unión Soviética para lograr su Perestroika. Ésta fue una medida que se había tomado en la URRS con el objetivo de mejorar la caótica situación social y económica de la Unión Soviética.
En las tres Repúblicas del Báltico (Estonia, Letonia, y Lituania) se formaron los frentes populares en los que se agrupó gente del PCUS (Partido Comunista de la Unión Soviética), los cuales lograron un amplio apoyo en las consultas electorales.
Muchas personas que integraban el PCUS encabezaron un golpe de estado, atacando por sorpresa la casa vacacional de Gorvachov, quien fue puesto en arresto domiciliario. Su objetivo era recuperar el control centralizado comunista. Pero esto no fue posible pues el debilitamiento de la URSS ya se avecinaba. El intento fracasó pues los reformistas dirigidos por Boris Yeltsin detuvieron tan descabellada idea de golpe.
Borís Yeltsin era un ex perteneciente al Partido Comunista que había sido expulsado del mismo desde 1987 y que había sido elegido presidente del Parlamento ruso en el mes de mayo de 1990. A partir de entonces se colocó al mando de la protesta contra el golpe de estado.
Por otra parte, en Europa del Este (en 1989), había grandes manifestaciones del descontento con el comunismo, lo cual le dio un impulso al cambio.
La declaración del Comité de Emergencia fue expuesta en contra de la renovación democrática, pues ya no se deseaba la reestructuración del Partido. Luego entonces con el fracaso del golpe de estado, el Comité Central del PCUS, y el Partido como tal fue congelado. Legalmente se fue declarado ilegal y ya habían perdido toda su credibilidad e influencia en la gente.
Un momento crucial fue cuando los dirigentes reformistas hicieron público ante la prensa del mundo su desilusión con respecto al sistema y pusieron con sus declaraciones el fin de la historia del comunismo en la Unión Soviética.
El día tan esperado por los soviéticos llegó el 8 de diciembre de 1991, en el que fue firmada en Kiev la disolución de la URSS y la creación de la Comunidad de Estados Independientes (CEI). Las Repúblicas de Estonia, Letonia y Lituania fueron admitidas en la ONU.
Cuba era uno de los países aliados al bloque comunista y aún en nuestros días continúa poniendo en práctica doctrinas y modelos de economía obsoletos. A continuación, aparece una declaración del presidente Fidel Castro con respecto al derrumbe de la Unión Soviética.
Entrevistador: Cuando se derrumbó la URSS muchos predijeron también el derrumbe de la Revolución Cubana. ¿Cómo resistieron ustedes?
Fidel Castro Ruz: “Cuando la URSS y el campo socialista desaparecieron, nadie apostaba un solo centavo por la supervivencia de la Revolución Cubana.
El país sufrió un golpe anonadante cuando, de un día para otro, se derrumbó la gran potencia y nos dejó solos, solitos, y perdimos todos los mercados para el azúcar y dejamos de recibir víveres, combustible, hasta la madera con qué darles sepultura cristiana a nuestros muertos.
Nos quedamos sin combustible de un día para otro, sin materias primas, sin alimentos, sin artículos de aseo, sin nada. Y todos pensaban: esto se derrumba; y siguen creyendo algunos idiotas que esto se derrumba, y que si no se derrumba ahora, se derrumba después. Mientras más ilusiones se hagan ellos y más piensen ellos, más debemos pensar nosotros, y más debemos sacar las conclusiones nosotros, para que jamás la derrota pueda enseñorearse sobre este glorioso pueblo.
¿Por qué resistimos? Porque la Revolución contó siempre, cuenta y contará cada vez más con el apoyo del pueblo. Un pueblo inteligente, cada vez más unido, más culto y más combativo”.
Sacado del libro “Cien Horas Con Fidel, Conversaciones con Ignacio Ramonet".
Aspectos positivos del Derrumbe de la Unión Soviética para Cuba:
· Es un país más independiente, en el plano económico y político; que implica a su vez mayor independencia política.
· Es un país más competitivo en el deporte, la ciencia y la cultura.
Importancia en los medios de Comunicación en el derrumbe de la Unión Soviética
Viéndolo desde el punto de vista periodístico, el derrumbe de la Unión Soviética fue el tiempo de decir todo aquello que había callado durante muchos años un pueblo reprimido; pues la información que se transmitía en la Unión Soviética antes del derrumbe era totalmente controlada y manipulada por el Estado.
Ahora se le podía demostrar al mundo con imágenes, hechos, y argumentos sinceros, la verdadera URSS. Fue el momento en el que reporteros nacionales e internacionales recopilaron toda la información de los momentos más grises del comunismo, a través de declaraciones y anécdotas reales de la gente que vivió en carne propia la represión.
Ésta fue la época en la que hubo una “explosión” de información, lo cual ayudó a sacar de adentro todo el odio y el rencor que los soviéticos sentían por haberlos castigado durante tantos años.
LA GUERRA DEL GOLFO PÉRSICO
El conflicto del Golfo Pérsico (donde los iraquíes invadieron Kuwait) surgió a raíz de una crisis entre las rivalidades que ya estaban planteadas desde años atrás entre Irak y el emirato Kuwait.
El conflicto entre Irak y Kuwait alteró profundamente la situación que ya existía anteriormente en esta región, provocando un caos sin precedentes en toda la zona árabe-islámica.
A mediados de 1990, Irak se encontraba en grandes problemas económicos; por los que buscó una salida fácil y reclamó a Kuwait el pago de 2.400 millones de dólares por el petróleo que adeudaban. A todos estos problemas de deuda y petrolíferos se unieron viejas rivalidades que existían ya entre sus fronteras.
El 25 de julio del mismo año, Irak mandó tropas a Kuwait, creando una amenaza para el emirato y provocando una gran tensión en el Medio Oriente.
El 2 de agosto de 1990, las tropas de Irak lideradas por Sadam Hussein, invadieron al emirato de Kuwait. Este mismo día se decretó la abolición de la monarquía del Emir y se formó un gobierno provisional en Kuwait. El aparente objetivo era las reservas petrolíferas que existían en Kuwait.
Irak se apoderó de una porción del territorio de Kuwait el 8 de agosto de1990. El Concejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó una serie de resoluciones que culminaron en la decisión de que Irak debía retirarse de la guerra. Irak rechazó la demanda. Por ello se formó la Alianza de Occidente integrada por Estados Unidos, Arabia Saudita, Gran Bretaña, Egipto, Siria y Francia, quienes formaron la tropa enemiga del ejército de Irak. Esto dió lugar a la creación de la llamada “Operación Escudo del Desierto”.
El 27 de enero de 1991, después de haberse cumplido el plazo de 24 horas que la ONU le dio a Irak para que retirara sus tropas, comenzó un intenso bombardeo aéreo en Irak y Kuwait por parte de la coalición de occidente, bajo el mando del general de H. Norman Schwarzkopf. La operación fue conocida como “Tormenta del Desierto”. Después de horas de ataque la superioridad que se mostraba en el aire por parte Estados Unidos obligó a Irak a descender en su poderío, esencialmente por las brigadas que atacaban Bagdad y Basora. Algunos aviones iraquíes fueron derribados y muchos fueron bombardeados. Posteriormente, Irak tomó represalias lanzando misiles “Saud” a Arabia Saudí e Israel. Estados Unidos reaccionó mandando misiles antimisiles “Patriot” a territorio Iraquí.
Cuando Irak observó que su baja militar era importante, decidió retirarse de Kuwait. En cambio, la coalición de occidente no estaba dispuesta a retirar el ataque a los iraquíes. Es por ello que los países aliados encabezados por Estados Unidos, iniciaron una ofensiva por aire y por tierra coordinada por el movimiento operación “Sable del Desierto”, abriendo la brecha principal de la defensa de Irak en las fronteras de Arabia Saudita y Kuwait. De esta forma, avanzaron rápidamente a través de Irak bloqueándolo por el principal camino de la guardia republicana. El 27 de febrero de 1991 la cuidad de Kuwait ya había podido ser liberada y miles de soldados de Irak se habían rendido, otros ya habían desertado o estaban capturados o muertos. El 28 de febrero cuando las operaciones ofensivas habían finalizado, 149 soldados habían muerto y 513 habían resultado heridos.
Finalmente las bombas lanzadas sobre Bagdad por las fuerzas de la ONU, dirigidas por EEUU, hicieron que Sadam Hussein acabara ordenando la retirada de sus tropas del emirato de Kuwait. La ONU fue la encargada de proporcionar legitimidad a la intervención de EEUU en la guerra del Golfo Pérsico; tal como la haría después en Somalia (en 1992), y en Haití (en 1994).
Los representantes iraquíes aceptaron los términos que fueron acordados por los países de Occidente, y el 6 de abril de 1991 se dio el cese al fuego permanente. Irak aceptó pagar indemnizaciones a Kuwait, y reveló la localización y el alcance de sus armas químicas y biológicas. Además, prometió eliminar sus armas de destrucción masiva. Posteriormente, inspectores de la ONU se quejaron del gobierno de Irak pues no habían revelado la totalidad de sus armas y de la localización de las mismas. A causa de ello, la ONU estableció sanciones económicas contra este país.
Resumen
Irak invadió militarmente el emirato de Kuwait el 2 de agosto de 1990. Sadam Hussein pretendió con esta invasión recuperar económicamente a su país, pues tenía la intensión de que Kuwait renunciara a una porción de su territorio petrolero, a apoderarse de dos de sus islas petroleras y con ello eliminar su deuda externa. Cuando Irak prosiguió e invadió a Kuwait, Estados Unidos ingresó al conflicto para proteger a éste último; invocando la alianza de los países occidentales consumidores de petróleo del medio oriente: Inglaterra, Alemania y Francia. Como consecuencia de esto, se originó una fuerza militar conjunta que obligó a Irak a retirar sus tropas del emirato.
Orígenes del conflicto: reservas petroleras existentes en Kuwait. Enfrentamiento militar que se produjo por la invasión de Irak al emirato de Kuwait.
Los medios de comunicación en la Guerra del Golfo Pérsico: “La guerra de las imágenes”
El 17 de enero de 1991, le dieron la vuelta al mundo, a través de la CNN, imágenes en donde no se veía sangre ni se escuchaban quejidos, pero sin embargo tenían una gran fuerza visual; provocando que la gente se diera cuenta de la verdadera situación que se vivía en la guerra.
Antecedentes de una guerra mediática:
El afán de los medios de comunicación por obtener la mejor noticia cubierta y con ello el mayor raiting, ha provocado que comenzaran a abordar los temas de la guerra directamente desde el campo de batalla. Es por ello que los reporteros arriesgan sus vidas para crear crónicas del suceso y con ello llevar a cada hogar la guerra en directo.
Un ejemplo, que está relacionado directamente con la Guerra del Golfo Pérsico y con el papel de los periodistas en los conflictos bélicos, es el del reportero Alfonso Rojo, quien fue el único periodista europeo que permaneció en Bagdad durante todo el conflicto.
El resultado de la Guerra del Golfo Pérsico, con respecto a los medios, es que fue un conflicto de “imágenes”, ya que se proyectaba continuamente, a través los medios informativos, las ciudades iluminadas a través de explosiones de bombas; demostrando con ello un escenario violento y desgarrador.
Un ejemplo de la presencia de los medios en este conflicto fue cuando el 7 de diciembre del 2002 Sadam Hussein pidió perdón por la invasión de 1990, a través de una carta dirigida al pueblo de Kuwait. Esta carta fue leída en la televisión oficial nacional por el ministro Mahamed Said Sahaf; y a través de ella pidió perdón ante Dios por todas las acciones negativas en contra del pueblo de Kuwait. Expresó: “Si, en el pasado, hemos llevado a cabo una acción de ese tipo de la que hemos sido responsables, nos excusamos ante ustedes”.
La proyección de las guerras a través de los medios de comunicación ha provocado que las personas pierdan la capacidad de asombro, ya que se han acostumbrado a ver en vivo escenas violentas, como las que se vivieron en la Guerra del Golfo Pérsico.
El conflicto entre Irak y Kuwait alteró profundamente la situación que ya existía anteriormente en esta región, provocando un caos sin precedentes en toda la zona árabe-islámica.
A mediados de 1990, Irak se encontraba en grandes problemas económicos; por los que buscó una salida fácil y reclamó a Kuwait el pago de 2.400 millones de dólares por el petróleo que adeudaban. A todos estos problemas de deuda y petrolíferos se unieron viejas rivalidades que existían ya entre sus fronteras.
El 25 de julio del mismo año, Irak mandó tropas a Kuwait, creando una amenaza para el emirato y provocando una gran tensión en el Medio Oriente.
El 2 de agosto de 1990, las tropas de Irak lideradas por Sadam Hussein, invadieron al emirato de Kuwait. Este mismo día se decretó la abolición de la monarquía del Emir y se formó un gobierno provisional en Kuwait. El aparente objetivo era las reservas petrolíferas que existían en Kuwait.
Irak se apoderó de una porción del territorio de Kuwait el 8 de agosto de1990. El Concejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó una serie de resoluciones que culminaron en la decisión de que Irak debía retirarse de la guerra. Irak rechazó la demanda. Por ello se formó la Alianza de Occidente integrada por Estados Unidos, Arabia Saudita, Gran Bretaña, Egipto, Siria y Francia, quienes formaron la tropa enemiga del ejército de Irak. Esto dió lugar a la creación de la llamada “Operación Escudo del Desierto”.
El 27 de enero de 1991, después de haberse cumplido el plazo de 24 horas que la ONU le dio a Irak para que retirara sus tropas, comenzó un intenso bombardeo aéreo en Irak y Kuwait por parte de la coalición de occidente, bajo el mando del general de H. Norman Schwarzkopf. La operación fue conocida como “Tormenta del Desierto”. Después de horas de ataque la superioridad que se mostraba en el aire por parte Estados Unidos obligó a Irak a descender en su poderío, esencialmente por las brigadas que atacaban Bagdad y Basora. Algunos aviones iraquíes fueron derribados y muchos fueron bombardeados. Posteriormente, Irak tomó represalias lanzando misiles “Saud” a Arabia Saudí e Israel. Estados Unidos reaccionó mandando misiles antimisiles “Patriot” a territorio Iraquí.
Cuando Irak observó que su baja militar era importante, decidió retirarse de Kuwait. En cambio, la coalición de occidente no estaba dispuesta a retirar el ataque a los iraquíes. Es por ello que los países aliados encabezados por Estados Unidos, iniciaron una ofensiva por aire y por tierra coordinada por el movimiento operación “Sable del Desierto”, abriendo la brecha principal de la defensa de Irak en las fronteras de Arabia Saudita y Kuwait. De esta forma, avanzaron rápidamente a través de Irak bloqueándolo por el principal camino de la guardia republicana. El 27 de febrero de 1991 la cuidad de Kuwait ya había podido ser liberada y miles de soldados de Irak se habían rendido, otros ya habían desertado o estaban capturados o muertos. El 28 de febrero cuando las operaciones ofensivas habían finalizado, 149 soldados habían muerto y 513 habían resultado heridos.
Finalmente las bombas lanzadas sobre Bagdad por las fuerzas de la ONU, dirigidas por EEUU, hicieron que Sadam Hussein acabara ordenando la retirada de sus tropas del emirato de Kuwait. La ONU fue la encargada de proporcionar legitimidad a la intervención de EEUU en la guerra del Golfo Pérsico; tal como la haría después en Somalia (en 1992), y en Haití (en 1994).
Los representantes iraquíes aceptaron los términos que fueron acordados por los países de Occidente, y el 6 de abril de 1991 se dio el cese al fuego permanente. Irak aceptó pagar indemnizaciones a Kuwait, y reveló la localización y el alcance de sus armas químicas y biológicas. Además, prometió eliminar sus armas de destrucción masiva. Posteriormente, inspectores de la ONU se quejaron del gobierno de Irak pues no habían revelado la totalidad de sus armas y de la localización de las mismas. A causa de ello, la ONU estableció sanciones económicas contra este país.
Resumen
Irak invadió militarmente el emirato de Kuwait el 2 de agosto de 1990. Sadam Hussein pretendió con esta invasión recuperar económicamente a su país, pues tenía la intensión de que Kuwait renunciara a una porción de su territorio petrolero, a apoderarse de dos de sus islas petroleras y con ello eliminar su deuda externa. Cuando Irak prosiguió e invadió a Kuwait, Estados Unidos ingresó al conflicto para proteger a éste último; invocando la alianza de los países occidentales consumidores de petróleo del medio oriente: Inglaterra, Alemania y Francia. Como consecuencia de esto, se originó una fuerza militar conjunta que obligó a Irak a retirar sus tropas del emirato.
Orígenes del conflicto: reservas petroleras existentes en Kuwait. Enfrentamiento militar que se produjo por la invasión de Irak al emirato de Kuwait.
Los medios de comunicación en la Guerra del Golfo Pérsico: “La guerra de las imágenes”
El 17 de enero de 1991, le dieron la vuelta al mundo, a través de la CNN, imágenes en donde no se veía sangre ni se escuchaban quejidos, pero sin embargo tenían una gran fuerza visual; provocando que la gente se diera cuenta de la verdadera situación que se vivía en la guerra.
Antecedentes de una guerra mediática:
El afán de los medios de comunicación por obtener la mejor noticia cubierta y con ello el mayor raiting, ha provocado que comenzaran a abordar los temas de la guerra directamente desde el campo de batalla. Es por ello que los reporteros arriesgan sus vidas para crear crónicas del suceso y con ello llevar a cada hogar la guerra en directo.
Un ejemplo, que está relacionado directamente con la Guerra del Golfo Pérsico y con el papel de los periodistas en los conflictos bélicos, es el del reportero Alfonso Rojo, quien fue el único periodista europeo que permaneció en Bagdad durante todo el conflicto.
El resultado de la Guerra del Golfo Pérsico, con respecto a los medios, es que fue un conflicto de “imágenes”, ya que se proyectaba continuamente, a través los medios informativos, las ciudades iluminadas a través de explosiones de bombas; demostrando con ello un escenario violento y desgarrador.
Un ejemplo de la presencia de los medios en este conflicto fue cuando el 7 de diciembre del 2002 Sadam Hussein pidió perdón por la invasión de 1990, a través de una carta dirigida al pueblo de Kuwait. Esta carta fue leída en la televisión oficial nacional por el ministro Mahamed Said Sahaf; y a través de ella pidió perdón ante Dios por todas las acciones negativas en contra del pueblo de Kuwait. Expresó: “Si, en el pasado, hemos llevado a cabo una acción de ese tipo de la que hemos sido responsables, nos excusamos ante ustedes”.
La proyección de las guerras a través de los medios de comunicación ha provocado que las personas pierdan la capacidad de asombro, ya que se han acostumbrado a ver en vivo escenas violentas, como las que se vivieron en la Guerra del Golfo Pérsico.
LA CRISIS DE LOS BALCANES
Antecedentes de la guerra
Al caer el imperio Astro-Húngaro y el Otomano, se crea el reino de los serbios, eslovenos y croatas, llamado Yugoslavia: Unión de pueblos eslavos.
Después de la ocupación nazi, Tito quien era líder de uno de los grupos de resistencia, queda en el poder; y con el tiempo transforma a Yugoslavia en una federación de Repúblicas Socialistas.
Yugoslavia (1950-1980)
Problemas económicos fueron una constante.
Bloqueo de la URSS obliga a Yugoslavia a aceptar la ayuda de Gran Bretaña y de Estados Unidos para mantenerse fuera del control soviético.
El sistema socialista de autogestión había dado lugar a un desigual desarrollo regional, haciendo que unas Repúblicas se enriquecieran más que otras. Las repúblicas más ricas (Serbia, Croacia y Eslovenia) veían un freno para su desarrollo en el desvío de parte de la ayuda federal para el fomento de las regiones más atrasadas; y las más pobres (como Bosnia, Macedonia y Montenegro) se sentían traicionadas por la desigualdad imperante.
Para 1974, tras aprobar 3 constituciones y con las reformas económicas, se empezó a dar una descentralización, dando mayor poder de decisión a las Repúblicas.
Se tendió a liberalizar la economía y Yugoslavia vivía un socialismo de mercado, con resultados negativos.
Muerte de Tito (1980)
A partir de 1980, Yugoslavia cae en un proceso de desintegración acelerado con la muerte de Tito, quien disfrutaba de una gran autoridad personal sobre los diferentes pueblos.
La jefatura de Estado fue asumida por una presidencia compartida, nueve miembros representantes de las diferentes Repúblicas, se rotaban el gobierno anualmente, pero ninguno se dió a la tarea de ser líder como lo había sido Tito; y gobernaban más que nada para sus propias Repúblicas.
A mediados de los ochentas se recrudece la crisis económica y surgen entre las Repúblicas posturas diferentes sobre liberalizar la economía o continuar con el sistema mixto de socialismo de mercado. Estas tensiones económicas evidencian la fragilidad de la convivencia entre naciones y aumenta la tensión de las minorías de una nación que habitaba en otra.
En varias de la Repúblicas se refuerzan las ideologías nacionalistas.
Kosovo pide mayor autonomía y los serbios liderados por Milosevic (mayoría Yugoslava) los hacen reintegrarse.
Por otra parte, hubo un primer levantamiento armado entre Croacia y Serbia cuando los croatas intentaron destituir un ayuntamiento Serbio en territorio croata.
Todas las naciones muestran tendencias a separarse del Estado yugoslavo y las minorías reclaman su derecho de actuar sin reconocer a las autoridades de la República en la que se encuentran. Empiezan a cobrar aún más fuerza todos los sentimientos nacionalistas entre las naciones.
En 1990 se dan las últimas elecciones en el Estado yugoslavo como tal, y se permite el pluripartidismo (disolviéndose así la LCY: Liga de los Comunistas Yugoslavos). Los partidos representan los intereses de las diferentes naciones.
La Guerra
Hacia 1991 Eslovenia y Croacia se autodeterminan como naciones. Se independizan.
Los serbios que habitaban Croacia declararon autónomas las zonas donde vivían y se suscitan enfrentamientos armados. El ejército Yugoslavo controlado por la mayoría Serbia se despliega en Eslovenia y Croacia en apoyo a las minorías serbias, pero en realidad era un pretexto para expandir su territorio. Milosevic ordena que el ejército federal yugoslavo intervenga para asegurar los derechos de las minorías serbias en las demás naciones.
Croacia quería independizarse pero a Serbia no le convenía, ya que si se desintegraba la federación yugoslava, quedaría aislada del mar y de la CEE (Comunidad Económica Europea), por su ubicación geográfica. En Eslovenia la distancia con Serbia fue lo que evitó que las tácticas del ejército federal surtieran efecto. Hubo un cese al fuego rápidamente y Eslovenia consiguió su independencia.
Serbia entonces concentra sus esfuerzos en Croacia con el pretexto de que donde habiten serbios, es territorio de Serbia. Es por ello que comienza el ataque en territorio croata haciendo una limpieza étnica con la intención de desplazar o exterminar a los no serbios (a los croatas).
En la República de Bosnia- Herzegovina, también parte del decadente bloque yugoslavo, la población estaba más repartida: musulmanes el 44%, serbios el 32%, croatas el 17%, otros el 7%. Esta República hasta el momento no tenía intenciones separatistas, pero con el reconocimiento internacional de Eslovenia y Croacia como naciones, surge el temor de que Bosnia termine siendo parte de Serbia; y en 1992, apoyado por la población musulmana en Bosnia y los croatas, surge el referéndum de independencia de Bosnia. Estados Unidos y la CE (Comunidad Europea) le dan el sí y la reconocen oficialmente.
Este suceso marca el inicio de la verdadera guerra civil, cuando los serbo-bosnios apoyados por Milosevic y el ejército federal proclaman la República Serbia de Bosnia y uniendo fuerzas se apoderan, en 4 meses del 70% del territorio bosnio. Tratan de hacer lo que habían hecho en Croacia: una limpieza étnica de mucho mayor escala con propósitos nacionalistas pero al mismo tiempo xenofóbicos; alcanzando mucho mayor éxito. La República de Bosnia se convirtió en el lugar en donde el nacionalismo serbio llevó a cabo lo peor de la lucha y el mayor derramamiento de sangre. En esta zona multiétnica, se llevaron a cabo violaciones, ejecuciones masivas, bombardeos, incendios y todo tipo de acciones inhumanas que sembraban terror y pánico entre la sociedad civil que vivía cercada.
Los conflictos en Croacia también continuaron y en un punto, las fuerzas armadas croatas emprendieron campañas de limpieza étnica en contra de los serbios y también se internaron en territorio bosnio donde habitaban croatas. En Bosnia, también se creó un ejército bosnio-musulmán que emprendió matanzas contra serbios y croatas.
Sarajevo y otras ciudades y pueblos bosnios se encontraban sitiados, lo que provocó un aislamiento y un corte de suministros del exterior. Esto y las tropas enemigas alrededor, dejaban a la población civil totalmente indefensa ante las agresiones. El apoyo humanitario llegaba desinteresadamente de occidente por medio de la fuerzas de pacificación de la ONU que ya intervenían, pero los suministros no pasaban los filtros serbios. El número de refugiados de las diferentes etnias ya era incalculable y su salubre manutención se convirtió en otro gran problema. Líderes bosnio-musulmanes se quejaban de la inhibición internacional y de la hipocresía de occidente, al ser insuficiente la ayuda humanitaria (que no llegaba), ante la situación que se vivía.
Al involucrarse Estados Unidos activamente en el conflicto, la ONU crea seis “zonas de seguridad” alrededor de ciudades bosnias amenazadas por los serbios. La desintegración del bloque socialista tenía a Rusia en un colapso económico, por lo tanto, a cambio de ayuda económica de occidente, retira su apoyo a Serbia, el cual era el más importante para ellos (para los serbios). Por esta razón, Serbia se ve obligada a retirar su apoyo a los serbios en Bosnia debido al embargo económico que le sobrevino. El resultado fue el aislamiento internacional de los serbios en Bosnia.
Para 1995 una avanzada croata coincide con una musulmana, ambos en contra de los serbo-bosnios, los cuales tuvieron que abandonar sus puestos y desbandarse. Con esto y con la presión de los Estados Unidos, los líderes de Serbia, Bosnia y Croacia (con excepción de los serbo-bosnios) acordaron firmar un acuerdo de paz el 22 de Noviembre de 1995 (denominados los acuerdos de Dayton). Con esto finalizaba la guerra.
El saldo de la guerra, según un informe de Médicos sin Barreras fue de más de 300,000 muertos, 200,000 heridos graves, y el desplazamiento de más de 4 millones de habitantes (de los cuales 2 millones procedían de Bosnia). Existen otras estimaciones que dicen que esas cifras son exageradas y que la cantidad real de muertos nunca rebasó los 40 000.
La guerra había tenido, entre otros, el objetivo de construir estados homogéneos étnicamente mediante las limpiezas étnicas. Esto no se logró, ya que la población de las distintas nacionalidades estaba tan repartida que resultaba imposible trazar fronteras entre estados étnicos.
La resolución de la guerra confirmó la influencia y poder de Estados Unidos en las relaciones internacionales y en la OTAN.
Surgieron con el tiempo, cinco estados independientes: Eslovenia, Croacia, Macedonia, Serbia- Montenegro y Bosnia- Herzegovina; aunque los acuerdos de paz de Dayton mantenían la unidad territorial dividiendo solo en dos entidades al territorio de la Exyugoslavia: en La Federación Bosnio-Croata y la República Serbobosnia.
Hacia 1999 surgiría otro conflicto armado en el territorio de la región de Kosovo, perteneciente a los serbios. Esta vez Milosevic intentaba hacer una limpieza étnica, pero contra los albaneses que habitan el territorio de Kosovo al sur de Serbia.
Una vez más, la intervención de la OTAN dio fin a los enfrentamientos provocados por Milosevic.
El papel de los medios de comunicación en la Crisis de los Balcanes
En la guerra Balcánica lo medios de comunicación jugaron un papel muy importante, sobre todo al final de ésta, en el cual tuvieron una influencia muy grande.
La información que se transmitía a través de los medios de comunicación era manipulada siempre por los intereses de los gobiernos de los países involucrados, y la imagen que querían dar al exterior principalmente.
Desde el principio de los conflictos, las principales fuentes de información eran las instituciones de comunicación social controladas por los gobiernos nacionalistas. Muchas veces se tergiversó la información.
Cada país manejaba su propia estrategia de información, tanto interior como exterior, sobre lo que llegaba a los medios. La manipulación de la información a la que se le daba difusión mediática hacia el exterior, influenciaba la opinión sobre la guerra en occidente (Europa y E.U.).
Los medios de comunicación extranjeros que se instalaban en territorio bosnio tendían a adoptar posturas de simpatía por el pueblo más oprimido (bosnio-musulmán), pasando por alto las atrocidades que sus fuerzas también cometían.
El conflicto no solo fue armado, si no que también fue una guerra de propaganda, técnicas gubernamentales, y todos trataban de ganar, para sus respectivas causas, a la opinión pública internacional.
Eslovenia y Croacia trataron de conseguir una ayuda exterior que se tradujera en su reconocimiento internacional como países independientes. Bosnia deseaba lo mismo, pero posteriormente también solicitó una intervención militar exterior debido a que el conflicto se centraba en su territorio.
Todas las naciones se hacían las víctimas, presentándose como gentes que luchaban por su libertad. Serbia (la República a la que todos los demás acusaban), también intentó mostrarse como la gran víctima, presentándose como la defensora de la integridad de Yugoslavia; y trató de mostrar a lo serbios como el pueblo heroico de los Balcanes que siempre había sido el aliado de Occidente.
Eslovenia utilizó los medios muy bien, ofreciendo al mundo las imágenes de una pequeña y tranquila nación, de hermosos paisajes y tradición centroeuropea, cuya libertad se veía aplastada por un enemigo más fuerte y dictatorial. Pero a Serbia no le interesaba tener guerra con Eslovenia y para conseguir imágenes polémicas, las fuerzas eslovenas derribaron un helicóptero diciendo que estaban violando su espacio aéreo. El derribo fue filmado por la televisión eslovena que, en poco tiempo, tuvo las imágenes listas para distribuirlas por toda Europa. Curiosamente se probó después que el piloto muerto en el acontecimiento era esloveno, pero eso no se difundió.
En el caso de Croacia, fue diferente ya que ellos sí tenían conflictos armados en su territorio contra los serbios. Aún así, Tudjman que era líder de esa nación, se negaba a declarar la guerra ya que para él lo importante no era derrotar militarmente a los serbios sino ganar el reconocimiento internacional presentándose como la “República víctima”, vendiendo a los medios la imagen de que ellos eran un pueblo católico y democrático resistiendo ante “El último bastión del Comunismo”. Al principio del conflicto bélico recibieron el apoyo de la opinión pública por la apertura que daban al periodismo extranjero. Las cosas cambiaron después cuando el conflicto se agudizó en Bosnia y las matanzas que ellos emprendían contra serbios y bosnios no eran difundidas (por ellos).
La propaganda serbia al exterior se basó en su pasado, en vender su imagen como el antiguo de occidente en los Balcanes; por lo que ahora no podía ser el enemigo. Ellos eran los defensores históricos de occidente contra el Islam, que ahora se instalaba en Bosnia. Habían ganado la libertad de los eslavos en la primera guerra mundial, y en la segunda habían resistido al fascismo croata y al nazismo. Entonces los enfrentamientos en Croacia y Bosnia no eran una guerra civil, los serbios simplemente respondían a las agresiones de los fascistas croatas y los fundamentalistas islámicos (incluso llegaron difundir carteles en los medios que simbolizaban a las demás naciones de esas respectivas maneras), que nuevamente estaban preparando un genocidio contra ellos.
Tenemos que recordar que en estas naciones, a pesar de estar activas en el conflicto armado, nunca se suspendió el funcionamiento de los medios de comunicación por los que se difundía todo esto de lo que se habla; ya que los conflictos en sus territorios eran aislados. Éste no fue el caso de Bosnia.
Durante el conflicto, muchos periodistas de diferentes medios de comunicación extranjeros se asentaron en Sarajevo y otras ciudades importantes de Bosnia. Se transmitían muchas de las atrocidades cometidas provocando que los periodistas extranjeros y la opinión pública internacional tuvieran simpatía por el pueblo bosnio, en su mayoría musulmán. Esto fue algo que el mismo gobierno de la nación utilizó para manipular, en parte, la información; ya que con la esperanza de recibir ayuda, muchas veces se quedaron con los brazos cruzados y manipulaban la ayuda humanitaria, no haciéndola llegar al pueblo para que su situación se reflejara lo peor posible. También se utilizaron técnicas de lenguaje y nomenclaturas que fueron muy efectivas para atraer la atención de los medios internacionales como “Los campos de concentración serbios”, logrando que la opinión pública relacionara a los serbios con los antiguos campos de exterminio nazis, y “la limpieza étnica”, siendo que ellos también llevaron acabo matanzas. Si acaso, su estrategia era un poco más justificable, ya que siempre estuvieron en desventaja. Fue una estrategia de defensa para adquirir simpatía a los ojos de occidente.
La política de Clinton respecto a Bosnia-Herzegovina está llena de contradicciones que tan sólo buscan ganar tiempo. Estados Unidos había adoptado una posición de inhibición ante el conflicto con una participación activa-pasiva, dejando en manos de los europeos la resolución del conflicto. En Europa las soluciones propuestas no arreglaban nada.
Esta vacilación fue duramente criticada por los medios de comunicación y el pueblo americano; éstos primeros habían adoptado una posición a favor de los bosnio-musulmanes, siendo el pueblo que sufría el conflicto en su territorio.
Las grandes cadenas televisivas estadounidenses como la CNN, CBS y la MSNBC, habían hecho un gran despliegue de medios en Sarajevo y se concentraron en las historias de interés humano.
Clinton titubeaba sobre el conflicto, pero su política cedió ante la presión de los medios en su país dentro de un fenómeno al que se le denominó “Diplomacia de la CNN”, el cual llevó a una mayor implicación de los Estados Unidos en la guerra; y a partir de 1994 la política estadounidense respecto a los Balcanes se hizo más agresiva. En enero Clinton convence a los socios de la OTAN de proceder a ataques aéreos contra las posiciones serbias en las ciudades protegidas. Para 1995, esta intervención de E.U. presionada por los medios de comunicación de ese país, llevaría al fin del conflicto.
Las fuentes principales de información durante todo es conflicto fueron las principales agencias internacionales: Reuters, France Presse y Associated Press.
Al caer el imperio Astro-Húngaro y el Otomano, se crea el reino de los serbios, eslovenos y croatas, llamado Yugoslavia: Unión de pueblos eslavos.
Después de la ocupación nazi, Tito quien era líder de uno de los grupos de resistencia, queda en el poder; y con el tiempo transforma a Yugoslavia en una federación de Repúblicas Socialistas.
Yugoslavia (1950-1980)
Problemas económicos fueron una constante.
Bloqueo de la URSS obliga a Yugoslavia a aceptar la ayuda de Gran Bretaña y de Estados Unidos para mantenerse fuera del control soviético.
El sistema socialista de autogestión había dado lugar a un desigual desarrollo regional, haciendo que unas Repúblicas se enriquecieran más que otras. Las repúblicas más ricas (Serbia, Croacia y Eslovenia) veían un freno para su desarrollo en el desvío de parte de la ayuda federal para el fomento de las regiones más atrasadas; y las más pobres (como Bosnia, Macedonia y Montenegro) se sentían traicionadas por la desigualdad imperante.
Para 1974, tras aprobar 3 constituciones y con las reformas económicas, se empezó a dar una descentralización, dando mayor poder de decisión a las Repúblicas.
Se tendió a liberalizar la economía y Yugoslavia vivía un socialismo de mercado, con resultados negativos.
Muerte de Tito (1980)
A partir de 1980, Yugoslavia cae en un proceso de desintegración acelerado con la muerte de Tito, quien disfrutaba de una gran autoridad personal sobre los diferentes pueblos.
La jefatura de Estado fue asumida por una presidencia compartida, nueve miembros representantes de las diferentes Repúblicas, se rotaban el gobierno anualmente, pero ninguno se dió a la tarea de ser líder como lo había sido Tito; y gobernaban más que nada para sus propias Repúblicas.
A mediados de los ochentas se recrudece la crisis económica y surgen entre las Repúblicas posturas diferentes sobre liberalizar la economía o continuar con el sistema mixto de socialismo de mercado. Estas tensiones económicas evidencian la fragilidad de la convivencia entre naciones y aumenta la tensión de las minorías de una nación que habitaba en otra.
En varias de la Repúblicas se refuerzan las ideologías nacionalistas.
Kosovo pide mayor autonomía y los serbios liderados por Milosevic (mayoría Yugoslava) los hacen reintegrarse.
Por otra parte, hubo un primer levantamiento armado entre Croacia y Serbia cuando los croatas intentaron destituir un ayuntamiento Serbio en territorio croata.
Todas las naciones muestran tendencias a separarse del Estado yugoslavo y las minorías reclaman su derecho de actuar sin reconocer a las autoridades de la República en la que se encuentran. Empiezan a cobrar aún más fuerza todos los sentimientos nacionalistas entre las naciones.
En 1990 se dan las últimas elecciones en el Estado yugoslavo como tal, y se permite el pluripartidismo (disolviéndose así la LCY: Liga de los Comunistas Yugoslavos). Los partidos representan los intereses de las diferentes naciones.
La Guerra
Hacia 1991 Eslovenia y Croacia se autodeterminan como naciones. Se independizan.
Los serbios que habitaban Croacia declararon autónomas las zonas donde vivían y se suscitan enfrentamientos armados. El ejército Yugoslavo controlado por la mayoría Serbia se despliega en Eslovenia y Croacia en apoyo a las minorías serbias, pero en realidad era un pretexto para expandir su territorio. Milosevic ordena que el ejército federal yugoslavo intervenga para asegurar los derechos de las minorías serbias en las demás naciones.
Croacia quería independizarse pero a Serbia no le convenía, ya que si se desintegraba la federación yugoslava, quedaría aislada del mar y de la CEE (Comunidad Económica Europea), por su ubicación geográfica. En Eslovenia la distancia con Serbia fue lo que evitó que las tácticas del ejército federal surtieran efecto. Hubo un cese al fuego rápidamente y Eslovenia consiguió su independencia.
Serbia entonces concentra sus esfuerzos en Croacia con el pretexto de que donde habiten serbios, es territorio de Serbia. Es por ello que comienza el ataque en territorio croata haciendo una limpieza étnica con la intención de desplazar o exterminar a los no serbios (a los croatas).
En la República de Bosnia- Herzegovina, también parte del decadente bloque yugoslavo, la población estaba más repartida: musulmanes el 44%, serbios el 32%, croatas el 17%, otros el 7%. Esta República hasta el momento no tenía intenciones separatistas, pero con el reconocimiento internacional de Eslovenia y Croacia como naciones, surge el temor de que Bosnia termine siendo parte de Serbia; y en 1992, apoyado por la población musulmana en Bosnia y los croatas, surge el referéndum de independencia de Bosnia. Estados Unidos y la CE (Comunidad Europea) le dan el sí y la reconocen oficialmente.
Este suceso marca el inicio de la verdadera guerra civil, cuando los serbo-bosnios apoyados por Milosevic y el ejército federal proclaman la República Serbia de Bosnia y uniendo fuerzas se apoderan, en 4 meses del 70% del territorio bosnio. Tratan de hacer lo que habían hecho en Croacia: una limpieza étnica de mucho mayor escala con propósitos nacionalistas pero al mismo tiempo xenofóbicos; alcanzando mucho mayor éxito. La República de Bosnia se convirtió en el lugar en donde el nacionalismo serbio llevó a cabo lo peor de la lucha y el mayor derramamiento de sangre. En esta zona multiétnica, se llevaron a cabo violaciones, ejecuciones masivas, bombardeos, incendios y todo tipo de acciones inhumanas que sembraban terror y pánico entre la sociedad civil que vivía cercada.
Los conflictos en Croacia también continuaron y en un punto, las fuerzas armadas croatas emprendieron campañas de limpieza étnica en contra de los serbios y también se internaron en territorio bosnio donde habitaban croatas. En Bosnia, también se creó un ejército bosnio-musulmán que emprendió matanzas contra serbios y croatas.
Sarajevo y otras ciudades y pueblos bosnios se encontraban sitiados, lo que provocó un aislamiento y un corte de suministros del exterior. Esto y las tropas enemigas alrededor, dejaban a la población civil totalmente indefensa ante las agresiones. El apoyo humanitario llegaba desinteresadamente de occidente por medio de la fuerzas de pacificación de la ONU que ya intervenían, pero los suministros no pasaban los filtros serbios. El número de refugiados de las diferentes etnias ya era incalculable y su salubre manutención se convirtió en otro gran problema. Líderes bosnio-musulmanes se quejaban de la inhibición internacional y de la hipocresía de occidente, al ser insuficiente la ayuda humanitaria (que no llegaba), ante la situación que se vivía.
Al involucrarse Estados Unidos activamente en el conflicto, la ONU crea seis “zonas de seguridad” alrededor de ciudades bosnias amenazadas por los serbios. La desintegración del bloque socialista tenía a Rusia en un colapso económico, por lo tanto, a cambio de ayuda económica de occidente, retira su apoyo a Serbia, el cual era el más importante para ellos (para los serbios). Por esta razón, Serbia se ve obligada a retirar su apoyo a los serbios en Bosnia debido al embargo económico que le sobrevino. El resultado fue el aislamiento internacional de los serbios en Bosnia.
Para 1995 una avanzada croata coincide con una musulmana, ambos en contra de los serbo-bosnios, los cuales tuvieron que abandonar sus puestos y desbandarse. Con esto y con la presión de los Estados Unidos, los líderes de Serbia, Bosnia y Croacia (con excepción de los serbo-bosnios) acordaron firmar un acuerdo de paz el 22 de Noviembre de 1995 (denominados los acuerdos de Dayton). Con esto finalizaba la guerra.
El saldo de la guerra, según un informe de Médicos sin Barreras fue de más de 300,000 muertos, 200,000 heridos graves, y el desplazamiento de más de 4 millones de habitantes (de los cuales 2 millones procedían de Bosnia). Existen otras estimaciones que dicen que esas cifras son exageradas y que la cantidad real de muertos nunca rebasó los 40 000.
La guerra había tenido, entre otros, el objetivo de construir estados homogéneos étnicamente mediante las limpiezas étnicas. Esto no se logró, ya que la población de las distintas nacionalidades estaba tan repartida que resultaba imposible trazar fronteras entre estados étnicos.
La resolución de la guerra confirmó la influencia y poder de Estados Unidos en las relaciones internacionales y en la OTAN.
Surgieron con el tiempo, cinco estados independientes: Eslovenia, Croacia, Macedonia, Serbia- Montenegro y Bosnia- Herzegovina; aunque los acuerdos de paz de Dayton mantenían la unidad territorial dividiendo solo en dos entidades al territorio de la Exyugoslavia: en La Federación Bosnio-Croata y la República Serbobosnia.
Hacia 1999 surgiría otro conflicto armado en el territorio de la región de Kosovo, perteneciente a los serbios. Esta vez Milosevic intentaba hacer una limpieza étnica, pero contra los albaneses que habitan el territorio de Kosovo al sur de Serbia.
Una vez más, la intervención de la OTAN dio fin a los enfrentamientos provocados por Milosevic.
El papel de los medios de comunicación en la Crisis de los Balcanes
En la guerra Balcánica lo medios de comunicación jugaron un papel muy importante, sobre todo al final de ésta, en el cual tuvieron una influencia muy grande.
La información que se transmitía a través de los medios de comunicación era manipulada siempre por los intereses de los gobiernos de los países involucrados, y la imagen que querían dar al exterior principalmente.
Desde el principio de los conflictos, las principales fuentes de información eran las instituciones de comunicación social controladas por los gobiernos nacionalistas. Muchas veces se tergiversó la información.
Cada país manejaba su propia estrategia de información, tanto interior como exterior, sobre lo que llegaba a los medios. La manipulación de la información a la que se le daba difusión mediática hacia el exterior, influenciaba la opinión sobre la guerra en occidente (Europa y E.U.).
Los medios de comunicación extranjeros que se instalaban en territorio bosnio tendían a adoptar posturas de simpatía por el pueblo más oprimido (bosnio-musulmán), pasando por alto las atrocidades que sus fuerzas también cometían.
El conflicto no solo fue armado, si no que también fue una guerra de propaganda, técnicas gubernamentales, y todos trataban de ganar, para sus respectivas causas, a la opinión pública internacional.
Eslovenia y Croacia trataron de conseguir una ayuda exterior que se tradujera en su reconocimiento internacional como países independientes. Bosnia deseaba lo mismo, pero posteriormente también solicitó una intervención militar exterior debido a que el conflicto se centraba en su territorio.
Todas las naciones se hacían las víctimas, presentándose como gentes que luchaban por su libertad. Serbia (la República a la que todos los demás acusaban), también intentó mostrarse como la gran víctima, presentándose como la defensora de la integridad de Yugoslavia; y trató de mostrar a lo serbios como el pueblo heroico de los Balcanes que siempre había sido el aliado de Occidente.
Eslovenia utilizó los medios muy bien, ofreciendo al mundo las imágenes de una pequeña y tranquila nación, de hermosos paisajes y tradición centroeuropea, cuya libertad se veía aplastada por un enemigo más fuerte y dictatorial. Pero a Serbia no le interesaba tener guerra con Eslovenia y para conseguir imágenes polémicas, las fuerzas eslovenas derribaron un helicóptero diciendo que estaban violando su espacio aéreo. El derribo fue filmado por la televisión eslovena que, en poco tiempo, tuvo las imágenes listas para distribuirlas por toda Europa. Curiosamente se probó después que el piloto muerto en el acontecimiento era esloveno, pero eso no se difundió.
En el caso de Croacia, fue diferente ya que ellos sí tenían conflictos armados en su territorio contra los serbios. Aún así, Tudjman que era líder de esa nación, se negaba a declarar la guerra ya que para él lo importante no era derrotar militarmente a los serbios sino ganar el reconocimiento internacional presentándose como la “República víctima”, vendiendo a los medios la imagen de que ellos eran un pueblo católico y democrático resistiendo ante “El último bastión del Comunismo”. Al principio del conflicto bélico recibieron el apoyo de la opinión pública por la apertura que daban al periodismo extranjero. Las cosas cambiaron después cuando el conflicto se agudizó en Bosnia y las matanzas que ellos emprendían contra serbios y bosnios no eran difundidas (por ellos).
La propaganda serbia al exterior se basó en su pasado, en vender su imagen como el antiguo de occidente en los Balcanes; por lo que ahora no podía ser el enemigo. Ellos eran los defensores históricos de occidente contra el Islam, que ahora se instalaba en Bosnia. Habían ganado la libertad de los eslavos en la primera guerra mundial, y en la segunda habían resistido al fascismo croata y al nazismo. Entonces los enfrentamientos en Croacia y Bosnia no eran una guerra civil, los serbios simplemente respondían a las agresiones de los fascistas croatas y los fundamentalistas islámicos (incluso llegaron difundir carteles en los medios que simbolizaban a las demás naciones de esas respectivas maneras), que nuevamente estaban preparando un genocidio contra ellos.
Tenemos que recordar que en estas naciones, a pesar de estar activas en el conflicto armado, nunca se suspendió el funcionamiento de los medios de comunicación por los que se difundía todo esto de lo que se habla; ya que los conflictos en sus territorios eran aislados. Éste no fue el caso de Bosnia.
Durante el conflicto, muchos periodistas de diferentes medios de comunicación extranjeros se asentaron en Sarajevo y otras ciudades importantes de Bosnia. Se transmitían muchas de las atrocidades cometidas provocando que los periodistas extranjeros y la opinión pública internacional tuvieran simpatía por el pueblo bosnio, en su mayoría musulmán. Esto fue algo que el mismo gobierno de la nación utilizó para manipular, en parte, la información; ya que con la esperanza de recibir ayuda, muchas veces se quedaron con los brazos cruzados y manipulaban la ayuda humanitaria, no haciéndola llegar al pueblo para que su situación se reflejara lo peor posible. También se utilizaron técnicas de lenguaje y nomenclaturas que fueron muy efectivas para atraer la atención de los medios internacionales como “Los campos de concentración serbios”, logrando que la opinión pública relacionara a los serbios con los antiguos campos de exterminio nazis, y “la limpieza étnica”, siendo que ellos también llevaron acabo matanzas. Si acaso, su estrategia era un poco más justificable, ya que siempre estuvieron en desventaja. Fue una estrategia de defensa para adquirir simpatía a los ojos de occidente.
La política de Clinton respecto a Bosnia-Herzegovina está llena de contradicciones que tan sólo buscan ganar tiempo. Estados Unidos había adoptado una posición de inhibición ante el conflicto con una participación activa-pasiva, dejando en manos de los europeos la resolución del conflicto. En Europa las soluciones propuestas no arreglaban nada.
Esta vacilación fue duramente criticada por los medios de comunicación y el pueblo americano; éstos primeros habían adoptado una posición a favor de los bosnio-musulmanes, siendo el pueblo que sufría el conflicto en su territorio.
Las grandes cadenas televisivas estadounidenses como la CNN, CBS y la MSNBC, habían hecho un gran despliegue de medios en Sarajevo y se concentraron en las historias de interés humano.
Clinton titubeaba sobre el conflicto, pero su política cedió ante la presión de los medios en su país dentro de un fenómeno al que se le denominó “Diplomacia de la CNN”, el cual llevó a una mayor implicación de los Estados Unidos en la guerra; y a partir de 1994 la política estadounidense respecto a los Balcanes se hizo más agresiva. En enero Clinton convence a los socios de la OTAN de proceder a ataques aéreos contra las posiciones serbias en las ciudades protegidas. Para 1995, esta intervención de E.U. presionada por los medios de comunicación de ese país, llevaría al fin del conflicto.
Las fuentes principales de información durante todo es conflicto fueron las principales agencias internacionales: Reuters, France Presse y Associated Press.
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